viernes, 31 de julio de 2015

Nueva carrera de Ingeniería Nuclear con Orientación en Aplicaciones

El Instituto Dan Beninson dictará la carrera de Ingeniería Nuclear con Orientación en Aplicaciones. 


La iniciativa responde a la demanda de especialistas en áreas como diagnóstico y tratamiento médicos, análisis de materiales y estudios ambientales.

Agencia TSS - El Instituto Superior Dan Beninson será el encargado del dictado de la carrera de Ingeniería Nuclear con Orientación en Aplicaciones. A diferencia de la carrera de grado que se dicta en el Instituto Balseiro en Bariloche (hasta ahora la única de América Latina), que tiene una marcada orientación hacia el diseño y manejo de reactores y centrales nucleares, la que se dictará en el Instituto Dan Beninson brindará un panorama más general sobre las múltiples aplicaciones que se abrieron en el campo nuclear.

Su doble pertenencia (UNSAM-CNEA) garantiza el acceso a las instalaciones indispensables para adentrarse en las aplicaciones de la salud que permiten el dominio de los radioisótopos y las radiaciones. La carrera tiene convenios con el Hospital Roffo, el Hospital de Clínicas y el Centro de Medicina Nuclear, entre otros. Tendrá un ciclo básico de dos años común a todas las ingenierías, que puede ser cursado tanto en la UNSAM como en otras universidades nacionales, y un ciclo de formación superior de tres años, que comenzará en el segundo semestre de este año y para el que se debe aprobar un examen de admisión.


Las aplicaciones nucleares en salud abarcan las nuevas tecnologías que se utilizan tanto para diagnóstico como para tratamiento, donde hubo en los últimos años una revolución a nivel global y la Argentina está inserta en este fenómeno que implica métodos de diagnóstico muy sofisticados. En cuanto al equipamiento de medicina nuclear, si bien en su mayoría es importado, se espera que esta nueva carrera impulse también el desarrollo de capacidades locales para, en un futuro, poder desarrollar equipos y componentes. Además, se estudiarán las aplicaciones en radiofarmacia, ya que estos equipos utilizan radioisótopos como uno de sus insumos para hacer estudios de diagnóstico y tratamientos.

Actualmente, resulta necesario formar ingenieros nucleares con orientación en aplicaciones de salud ya que el Ministerio de Planificación lanzó el Plan Federal de Medicina Nuclear, que promueve la instalación de centros de medicina nuclear en diversas provincias de la Argentina y eso demandará gran cantidad de profesionales. Por esta razón, el Ministerio la incluye dentro de las carreras promocionadas y financiará la construcción y el equipamiento de un edificio de 2500 metros cuadrados para dictar esta carrera en el Centro Atómico Ezeiza, y otorgará becas para que los alumnos puedan cursar el ciclo superior con dedicación exclusiva. Hasta que la construcción esté terminada, la carrera se dictará en otro edificio en el mismo predio.

Una problemática común a todas las actividades científicas de la Argentina ha sido la falta de incorporación de personal en las instituciones de ciencia y tecnología a lo largo de la década de los noventa. Hubo muchas reducciones presupuestarias y proyectos parados en esos años, lo que abrió una brecha generacional.


Carla Notari, decana del Instituto Dan Beninson, explica que “hay pocos profesionales en la franja etaria de entre los 40 y 55 años. Si bien en los últimos años se ha producido una fuerte incorporación de personal, se trata de gente joven y con menos formación de la deseada. Arrastramos todavía ese déficit y muchas personas que están en edades muy próximas a la jubilación o que ya la superaron siguen colaborando mientras esperamos que se formen las nuevas camadas”.

En este mismo sentido, desde el Instituto están en contacto con un profesional que cursó allí un posgrado en el pasado y que hoy trabaja en el FermiLab de Estados Unidos, que demostró su interés en volver a la Argentina y podría dictar una materia de la nueva carrera, por lo que se están llevando a cabo los trámites para repatriarlo.

Notari explica que “tener un carrera nuclear además de la del Instituto Balseiro es importante porque la Región Metropolitana tiene instalaciones nucleares relevantes y ninguna carrera de grado universitaria asociada, por lo que que va a tener una inserción laboral muy interesante. En el Instituto Dan Beninson recibimos permanentemente requerimientos de distintos sectores nucleares, pero cuando nos piden algún graduado capacitado en un tema en particular se nos hace difícil, porque suele haber un cierto desfasaje entre la instalación de los proyectos y el interés de los estudiantes. Cuando un estudiante tiene que elegir qué carrera seguir no tiene muy a la vista a la orientación nuclear. Pero creo que es un proceso de maduración que se dará, ya que el Plan Nuclear nacional está teniendo más visibilidad y eso claramente es una motivación para los estudiantes”.

Ana María Lerner, secretaria académica del Instituto Dan Beninson, recuerda que “en el año 2010 hicimos una experiencia con una carrera de pregrado, una tecnicatura universitaria en Aplicaciones Nucleares de tres años que hoy sigue en curso, que fue el germen que nos permitió empezar a pensar en una carrera de grado y surgió como el resultado de la necesidad de técnicos universitarios bien formados en distintas aplicaciones. Si bien cada cohorte tiene pocos alumnos, suelen ser muy demandados como técnicos en distintos sectores de las instituciones del área nuclear y tienen muy buenas remuneraciones”.

Fuente: TSS